miércoles, 30 de septiembre de 2009

El chongo aprovechador (by Mano)

Peor que pensar que el chongo no vale ni un centavo y nosotras seguimos estando para cada llamado de las 3 de la madrugada, es creer (sólo creer, porque NO actuamos en consecuencia) que ya no nos interesa…
¡Ahí sí que estás en graves problemas, amiga! VOS que te enamoras de cualquier bicho que te dice que sos “especial” (y siendo una experta en “investigaciones facebookeras”, nunca se te ocurrió buscar en el diccionario el correcto sentido de la palabra), tenés que empezar a avivarte de que algo raro pasa y de que la que está mal, claramente, SOS VOS.
Si bien siempre te encargaste de que todos se enteraran de que: “Lo único que hace bien este estúuuuuupido es la posición misionera!!!!!”, nadie (ni siquiera tus amigas más cercanas) entendía por qué, sin embargo, hacías todo lo que él te pedía… La explicación es simple: aunque lo niegues, se sabe, te gusta realmente y tenés miedo de perderlo.
Y así es como de repente, con la esperanza de que se cumpliera la famosa frase “favor con favor se paga”, te viste envuelta en un sinfín de pelotudeces… como acompañarlo a comprarse un calzoncillo (porque ni ÉSO sabe elegir el idiota, un simple calzoncillo); ir a visitar a la abuela que está internada en un Hospital de Zona Oeste y limpiarle la chata; ayudarlo a pintar una mesa de 3 metros de largo con su respectivo juego de 8 sillas durante una tarde de domingo en la que vos habías propuesto ir a tomar mate a una plaza… y muchas otras detestables cosas más… Sin entrar en mucho detalle (y aunque lo niegues), TE ENCANTAN LAS PAVADITAS (y no tan pavaditas) que hacés con él, o mejor dicho POR ÉL (de más está decir que él nunca se ofreció ni siquiera a lavar las tazas después de que le prepararas la leche “como se la hace SU MAMÁ”, con esa voz de pelotudo que pone –y que te derrite-).
Por qué pensás que el chabón más retrasado del mundo quiere “avanzar” con vos, cuando ni siquiera sabe poner la ropa a lavar sin sacarle la billetera antes al pantalón??? Por qué pensaste que podrían “llevarse muy bien como pareja”?? Por qué creés que eso vale la pena??? Sólo porque te vive pidiendo favores mientras él se divierte por ahí o se la rasca en la casa?? (Y ni siquiera te pide que lo rasques vos, porque sino TAMBIÉN harías eso).
No nos engañemos: ESTÁS ENGANCHADA, qué digo “enganchada”!!?? E-NA-MO-RA-DA del hijo de puta y no es su culpa… no, no… y ni siquiera lo querés aceptar. Más allá de que es un gordo feo, de que no es alto como tu papá, de que no es capaz de peinarse bien o bañarse seguido (porque eso es lo de menos), no te valora y no te da ni la hora!!!!!! Te dice: “mi amor”, “gordita”, “hermosa”… etc. cuando necesita que le compres comida al canario, pero cuando vos querés hablar de LA relación (¿¿¿¿¿cuál relación si se puede saber???????) te dice que está en otra, que no quiere lastimarte, que no te ilusiones, y no le pidas nada, porque… ÉL ES ASÍ.
A ver… si ya conocemos las excusas que usan los proyectos de hombre para evitar el compromiso, por qué seguís pensando que le pasan cosas con vos, pero que “debe ser difícil para él aceptarlo”?? Nooooo, estás equivocadaaaaaaa!! Si él quisiera estar con vos, no le importaría nada! Y te llamaría para ver una película y hasta te cocinaría… y miles de otras cosas más, que jamás vas a conocer, si seguís siendo TAN BOLUDA!!!
¡Dale! Ahora levantáte de la cama, y comprométete con algo!! Sí, al menos anotáte en un curso de bonsái, cosa de que cuando te pida que lo acompañes al súper (y de paso le pagues las compras) tengas una excusa para negarte!!! Hacéme caso, abríte a la vida y salí de tu casa… pero primero sacáte el pijama de ositos y tirá los chocolates que te comiste después de que él se fuera a de joda con los amigos y una vez más: NO TE HAYA LLEVADO, porque sino lo único que vas a conseguir es que, si vuelve, te diga que estás más gorda y ni siquiera te llame para que le limpies el departamento.!!!!!!!!

sábado, 19 de septiembre de 2009

La chonga reflexiva

Hola chonguita querida!!!! Cómo estás?? Igual, no?? Nos hemos tomado un tiempo pero otra vez estamos acá: te miramos a la cara, te sacamos la venda de los ojos y te hablamos a vos!!! Sí, a vos!!! A esa joven, o no tan joven, que creía que era la única que tenía problemas raros… Exacto, que sólo a vos te pasaba que cuando al fin conseguías un buen pedazo de carne (y bueno bueno, eh), ese “amiguito” decidía no funcionar al grito de “es la primera vez que me pasa” (¿¿¿y justo conmigo reverendo hdp????); o que sólo vos terminabas llamando compulsivamente a las 6 am del sábado un poco copeteada a un ser despreciable que desde hace 3 semanas no te atiende el teléfono; o peor aún: que a vos sola te había pasado que cuando finalmente ESE chico te estaba diciendo que tenía ganas de colgar los botines de la joda y realmente ponerse las pilas con alguien, resulta que ESE alguien no eras vos!!!
Entre todas nos pudimos dar cuenta de que tu mala suerte no es única, de que somos muchas las que la compartimos y de que, a pesar de que lo estés (porque no jodamos: lo estás!!!), no está bueno que te sientas sola porque… ¿de qué te sirve pensar así? Se sabe: para deprimirte, llorar como un marrano toda la noche y al otro día ir a laburar hinchada como el hipopótamo de Pumper Nic, para comerte un chocolate Cadbury de 72 gramos en 5 minutos (a promedio de 14 gramos por minuto), o para quemarles la cabeza a todos tus conocidos contándoles lo mal que estás…
Y eso para qué?????? Para que los hombres te sigan esquivando como manco al bicho??!!!!! Pero dale tontita!!!! Que las nabas que se enamoran de flacos sensibles pasando por “malos momentos” somos nosotras!!! O todavía no te diste cuenta de que ellos quieren minas exitosas??? O alguna vez algún señor (de menos de 70 años) te ofreció un carilina si te vio moqueando en el bondi??? No señora!!! Ellos quieren ver teta, culo, sonrisa y movimiento de cabeza!!!!! Pero daleeee, hacé memoria: acaso cuando lo conociste al IMBESHILLL que hoy te hace llorar estabas abierta y dispuesta al amor??? Noooooo, no te hagas la mosquita muerta!!! Estabas con otro!!!! O estabas tapada hasta la cabeza de cosas para hacer!!! O habías decidido vivir de fiesta para siempre!!! Si al fin y al cabo estos guachos siempre caen cuando se les antoja…
Por eso amiga, cambiá esa cara de romántica incurable, secáte esas lágrimas (que eso NO es sudor y no cuenta para bajar los triples de crudo y queso que la angustia te hizo comer), laváte la cara, pintáte las uñas y mostrále al mundo quién sos!!!! Chonga vieja y peluda nomás!!!!!!!!!!!!!! (Sobre todo peluda). Dale, hacé algo que te guste, salí al cine, a caminar, al gym, o a pasear con una amiga… Pero hacéme caso: hacélo por vos!!!! Que cuantas menos cosas hagas por los hombres, ellos más rápido vienen!!!!

lunes, 6 de julio de 2009

El chongo que no entendió las reglas

Lo peor que te puede pasar es que tu chongo quiera ser algo más que eso. Que el verse una vez por semana, el sólo hablar por mensaje o por chat, le sea poco. O sea, que ese chongo quiera ser tu novio. ¡Dios mio!
Creo que cualquier mujer que haya seguido este blog, sabe que el chongo no da amor sino sexo; no llama sino manda sms (ejemplo de un típico mensaje chonguístico: “no tengo amigos con quien salir hoy, ¿querés que nos veamos?”); no te pregunta por tu familia, a duras penas sabe que tenés una hermana más grande de la cual ya preguntó si estaba tan buena como vos; no tiene idea de qué estudias, sólo sabe que es algo relacionado con números, y ni que menos que tenés segundo nombre. En fín, el chongo es eso: un pibe con el que pasas UN buen momento (y creo que no hace falta aclarar qué momento).
Pero claro, es cierto que siempre pensamos que algún día todo eso puede darse vuelta y que esa relación light, free, de cero compromisos, se convierta en algo serio, alguien para presentarle a la abuela. Aunque… guarda! Ojito!!! Porque el que vos querías que pase para el lado de los novios, no lo hizo. Obviooooo! ¡¿Vos que te pensabas?! ¡¿Que te iba a amar?! ¡Noooo, jamás! Él nunca lo pensó (nunca se puso a analizarlo siquiera) y así fue como un día, sin previo aviso, se marchó para nunca más volver (o al menos hasta que la otra boluda lo flete).
Es así que en este momento aparece el tan famoso “clavo que saca a otro clavo”. Y bueno, accedimos a ese chongo, que nunca te convenció (en realidad no es esa la palabra, sólo era demasiado bueno, viste que a nosotras sólo nos gustan los “malos”) pero que en este momento te venía genial para sacarte al imbécil de la cabeza. ¿Qué pasó? Un sábado aceptaste salir con él, y de a poco se fue convirtiendo en el chongo del momento. Al principio todo re bien, te gustaba que te llamara o que comentara tus fotos en el facebook, te parecía algo novedoso, te creías divina, ¡por fin uno bueno! Pero esa sensación de gusto duró tan sólo dos semanas... El chongo se puso denso, pesado. No paraba de mandarte textos, te hablaba cada vez que te ponías online y también cuando estabas ausente, te preguntaba por tu vieja, por tu tía del sur y por el curso de grafología. ¡Nooo chongo, no entendiste nada! Porque en este caso, vos sólo querías un macho para pasarla bien, para olvidarte de aquel bastardo.
Por eso, no te quedó otra que empezar a esquivarlo pero el goma seguía apareciendo. Ya no sabías cómo sacártelo de encima. Te empezó a preguntar porqué estabas tan cortada, ¿es que acaso no conocés las reglas del juego chonguero, man? Te cansó su interés y lo mandaste a ese lugar que no existe pero al que mandamos a todos los que nos hartan. Y ahí te diste de cuenta que al final no hay nada que te venga bien. Que siempre quisiste que el chongo sea algo más, y cuando por fin llega uno que parece que te quiere, lo borrás de tu vida.
Así que, mujer, no digas más que soñás con tener un novio si todas sabemos que cuando aparece uno más o menos bien lo sacas carpiendo. No mientas más, el título de chonga ¡te encanta!

miércoles, 17 de junio de 2009

El chongo olvidado

Y un día te das cuenta de que no estás esperando su llamado… de que te suena el celu por un mensaje y crees que puede ser Flor, tu primo o hasta tu nona del geriátrico, pero no él… Lo ves conectado al msn y en vez de ponerte “On line” como siempre que él está (acompañando tu estado por un nick sugerente, obvioooo) te ponés “No disponible” o “Ausente” y te vas a bañar…
Sí amiga, ese día llegó!!!! Estás ante un momento único y casi se podría decir irrepetible: te estás olvidando de tu chongo!!! Ese chico que te descartó, que te hizo llorar, que te dejó plantada con la planchita hecha y las uñas de peluquería, que un día a las 3 am dijo que quería verte y vos, aunque estabas durmiendo, te preparaste para verlo, que te lastimó y que, en el mejor de los casos, te ignoró en silencio, hoy desapareció de tu vida. Se fue, sí, “como si nada” de tu mente, de tus sueños, de tus deseos y hasta de tus broncas… Sos libre y tenés mucho más tiempo para hacer tus cosas… Te sacaste de tu cabeza un bulto importante, y ya no te acordás de la última vez que lloraste…
Empezás a hacer cosas nuevas, de a poco, sutilmente, le ponés más pilas a la facu, o te anotás en ese curso de danza árabe que siempre te gustó… No te das cuenta pero casi podés considerarte “feliz”, dejaste de lado a la eterna romántica incurable y te convertiste en una chica más…
Y sí, hasta te animaste a estar con otros chicos (que pueden ser iguales o aún peores que tu chongo, pero no importa!!) Y a arreglarte pensando en el ferretero de la vuelta de tu casa y no creyendo que capaz, por alguna de esas casualidades de la vida, él salía de su tan preciado barrio Villa Crespo y te lo cruzabas vos en Congreso, adentro de tu panadería amiga.
Un día te das cuenta que no lo necesitás más, que entendiste que se fue con sus motivos (no los conocés, de más está decir, jamás te dio una explicación, si hay algo claro es que el chongo no da explicaciones), pero de que a pesar de todo fue lo mejor para vos…
¿Y qué pasa entonces?... Ese día, que pensabas en un fin, suena el celu y…y quién es? Pero claro, es él!!!!!
Naaaaa, nuevamente no lo podés creer: “¿quién le dijo que estoy bien?”, “¿cómo sabe que dejé de pensar en él?”, “¿entró a mi fotolog?”, “¿se cruzó con mi mejor amiga?”, “¿leyó mi nick?”. La respuesta es NO, no se encontró con nadie ni estuvo espiando tus espacios, simplemente siente tu ausencia… Con su habitual “delay” se dio cuenta de que habías dejado de hablarle por msn o mandarle mails por boludeces, percibió (sí, ¡al fin!) que ya no recibía mensajes tuyos a la madrugada y se avivó de que un par de veces te escribió y vos (SÍ, VOS) no le contestaste. Y ahora está ahí, del otro lado del teléfono para decirte que te extraña, que hace mucho que no sabe de vos y qué te parece salir un día de estos. Básicamente: sigue meando tu territorio!!! A la distancia, a su manera, pero te está reconociendo (o al menos eso te gusta pensar a vos) que fue un boludo al dejarte ir…
Te preguntás “por qué????????????????”, “es que todos se van a dar cuenta tarde de lo que valgo?????????”, es que acaso hay que avisarles a los chongos cuando nos mandan a la mierda que posteriormente se van arrepentir???
Y ahora?? Cómo explicarnos a nosotras mismas que eso que estuvimos esperando durante tanto tiempo (sí, sí, obvio, el deseo de todas: que vuelva arrastrándose!!) ahora ya no lo queremos?? Somos histéricas acaso?? Tienen razón los hombres entonces???
No!! No tienen razón!!! No somos ni histéricas ni gatas floras, al contrario… Simplemente NO SOMOS BOLUDAS!!!! Porque flaco, meses (o años, ¿por qué no?) estuve esperando que te dieras cuenta de que soy el amor de tu vida, pero tampoco la pavada!!! Que la vacante en mi corazón no te la voy a estar reservando eternamente!!!! Tampoco soy una aviva – giles!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Y así, con una gran mezcla de bronca y satisfacción, le decís que no, que no tenés ganas de verlo (entre nosotras, somos tan gomas que hasta nos da lástima no darles bola) y que esperás que ande muy bien, como vos lo estás...
Un día, entonces, te das cuenta de que ese chongo que parecía imposible de olvidar, pasó al arcón de los recuerdos…¡fue!
¡Al fin un tirito para el lado de la justicia, che!

miércoles, 3 de junio de 2009

Señora de 4 décadas en busca de curso avanzado de chongaje (by Pato)

Nos criaron para que pensáramos únicamente en formar una familia, tener hijitos, aprender a cocinar… todo para y con EL MISMO HOMBRE... y claro!, cómo después, pasando los años, no íbamos a sentirnos patéticamente frustradas al ver que eso es imposible en un 99,99% de los casos?
A una le pasan, y la pisan, los años y, vaya a saber qué varita mágica fue la esquivamos en el camino y nunca nos tocó, y se encuentra que llegó a los 40 –y un poco más también- sola y terriblemente decepcionada con todos los portadores de penes. Ese es el momento en que nuestras cabezas deberían hacer el tan famoso, pero no por todas conocido, CLICK. Si, si, siiiiiiiiiii… click… o CLINCK CAJA, o “palo y a la bolsa”, como decía mi abuela (será que ella era una visionaria advirtiéndome sobre mi futuro con los hombres, o que era una avanzada en el tema chongos?... nunca lo sabré).
En fin. Terminamos una relación –LA relación- y se viene la tragedia shakesperiana, pero pasada la etapa de “tristeza-angustia-desconsuelo-odio-lo quiero matar-si no es mío no es de ninguna-que se vaya a cagar-él se la perdió-gil” llega el resurgimiento. Sí, un RENACIMIENTO, aunque con un neceser lleno de cremas anti-age, gel anticelulítico, corrector de patas de gallo y todo kit nuevo que lanza el mercado cosmético. Y ahí salimos al ataque! Diosas, producidas, haciendo alarde de que junto con nuestras arruguitas, y carnes no tan en su lugar, hay también experiencia, calle caminada, años de entrenamiento, conocimiento y todo aquello que los autodenominados machos quieren conocer y disfrutar, pero… siempre hay un pero!. Junto con todo nuestro bagaje también cargamos exigencias: NO CUALQUIERA está a nuestra altura (o comúnmente dicho “no hay poronga que nos venga bien”).
Tenemos que admitir que pertenecemos, las ninfas nacidas en la época del peace and love, a una generación intermedia… o sea, ni avanzadas como nuestras hijas ni conformistas como nuestras madres. Ya no cerramos el upite ni bajamos la cabeza (no al menos en este sentido) frentes a nuestros hombres, como lo hacían prehistóricamente nuestras predecesoras, pero tampoco logramos vivir libres de prejuicios como nuestras hijas!. Entonces… en qué quedamos? Vamos a hacernos las liberales plantándonos frente a los seres peneanos para después andar llorando por cuanta casa de amiga tengamos suplicando conocer al que “nos haga feliz para toda la vida”?. Nooooo, por favor!. Demos el gran paso… subamos varios peldaños en la escalera… dejémonos de joder, y de llorar!. A falta de EL hombre perfecto sequemos nuestros mocos, descartemos los pañuelitos tissue, pongamos en uso todos los maquillajes tensores y lápices de labio colagenados en nuestro haber y salgamos a disfrutar!, Y nada de esperanzarnos con que “ese” que nos mira y saluda a diario cuando pasamos cada mañana, camino a la parada del colectivo, va a enamorarse de nosotras y nos va a invitar a compartir la vida con él… nos mira a nosotras y las mira a todas seguro!
Es hora de valorarnos, de demostrarles que podemos necesitar de ellos sólo para pasarla bien, que no cualquiera nos quita el sueño y que, hasta que aparezca el que se gane nuestra fidelidad (y si, somos de naturaleza soñadora y todas llevamos a Susanita dentro), somos libres de culpa y cargo. Acaso ellos no vienen, generación tras generación, haciendo esto?
No seamos cagonas y pidamos a gritos que la nueva generación no sólo brinde clases de pilates sino también de CHONGAJE!... o es mucho pedir?

miércoles, 27 de mayo de 2009

El chongo del laburo

Es un clásico que cuando una cambia de laburo lo primero que piensa y comenta entre sus amigas es “ojalá haya un chongo hot en la ofi”. Sin más... nada de pensar "ojalá que me adapte rápido" o que me guste el trabajo, no, no, vos pensás en los flacos!!!
Llega el primer día. Nervios, te duele la panza, no cazas una, pero claro, de todos modos te hacés el espacio y mirás a tus compañeritos para ver qué mercadería encontrás. Primera selección? Mmm, lo dudo! Yo diría de segunda, outlet, canasto de tres temporadas atrás, bolishoping… Puede ser que ninguno potable?! “Yo no lo puedo creer, de 30 empleados ninguno lindo???” Naaa, volvés in-dig-na-dí-si-ma a tu casa y haces forward a las chicas “ni uno que zafe”.
Te querés matar, pensás “por qué no me quedé en el otro trabajo, ganaba menos guita, pero aunque sea estaba el de marketing que se partía”. Y no te queda otra que hacerte la idea de que en esta nueva oficina no vas a hacer ninguna chanchada. Pero… Pará, vos pensabas que no? Tan segura estabas ese primer día de trabajo? Dale negri, seamos sinceras, a los 2 meses de estar en este nuevo laburo, ese que era feo, tenía un corte de pelo que parecía Carlitos Balá, hacía chistes malos, tenía acné, era un tanto irresponsable y no hacía nada: YA NO ERA TAN feo, ni tenía un corte de pelo TAN horrendo, los chistes que hacía ya no te parecían TAN malos (es que no los entendías y ahora sí, obviooooooo boluuuuda! Era eso!), el acné MAGICAMENTE se había ido y la irresponsabilidad que habías tenido como primera impresión pasó a ser admirada rebeldía, “es que su jefe es re exigente, pobrecito” (con voz de compasión).
Ay ay ay, era obvio! Alguno te iba a gustar. Y todo comenzó cuando un día pasó por tu escritorio y te dijo “qué lindas estás hoy” y te dejó un sugus max . Se, con eso te compró, te llaman fácil, no? En fín, así empieza a “molestarte”: pasa por tu escritorio y te esconde la lapicera, se roba tus galletitas de arroz, te manda mails, etc etc. Ya eso te gusta, pero por un tiempo lo ocultás y te hacés la boluda. Claro, cómo le explicás a tu compañera que te gusta ese chongo?! Si es feo! Si a nadie le gusta. Pero es que vos te fijás en otras cosas, en lo de adentro… Mmmmmmmmmmmm… Bueno, el tiempo pasa y ya es inocultable porque se nota que te cabe y te gusta histeriquearlo, entonces un día Julia, que ya estaba dándose cuenta, te pregunta “Cheee, a vos te gusta Fede?”… “Naaa Juli, estás loca??!!”… Pero, te pregunta dos veces más y le confesás todo. Te encanta! Te vuelve loca! Lo querés!
El pibe no puede creer que le des bola. Parece que siempre hacía lo mismo con las chicas nuevas que entraban y nadie picaba… Pero sí, efectivamente, entrás vos y… y… le das! Y lo peor: en la fiesta de fin de año. Tremendo. Con unas copas de más terminás haciendo trencito loco con el chongueli del laburo y lo que sigue ni se cuenta...
El tema heavy se da el lunes, después de todo eso, cuando te comiste al bagarto de la oficina y tenés que enfrentarte al mundo... Pero así sos vos, necesitás tener a alguien a quien querer, adorar, desear, en cada puerto que visitás... Así que, mi querida, no des nada por sentado sobre tu futuro el primer día de un nuevo trabajo, mas bien esperá a que pasen unas semanas, que seguro SEGURO, entre tooodo ese montón de chongos de oferta, encontrás alguno al que le quieras dar!

viernes, 8 de mayo de 2009

El ami-chongo (by Mano)

A veces nos cuesta definir las categorías de familiar, amigo, conocido, novio, ex, chongo… Pero el problema más serio que se presta para la confusión es el tema del amigo con derecho a roce…
Saliste una vez con un “amigo” (o conocido, o flaco que te gustaba en la escuela, o como quieras llamarlo) porque vos estabas mal por el idiota incogible de Seba, querías distraerte y así terminaron en un bolichito de zona norte donde pasaban reggaetón. Con unas cuantas copas de más, tu amigo decide sacarte a bailar, no porque sepas hacerlo bien, sino para que no sigas haciendo un papelón y, entre meneo y perreo, y “la vecinita tiene antojo…” lo empezaste a mirar con cariño.
Considerando tu borrachera, los flashes de luces que no te dejaban ver muy bien y tu desesperación porque alguien, aunque sea, te preguntara si estabas en la fila de la barra, te gustó que tu amigo haya sonreído al verte menear como una trola (y vos creyéndote sexy) y se acercara más, y te dijera lo linda que estabas, que no sabía por qué no conseguías un chico como la gente… que Seba era un tonto! En fin… piropo va, piropo viene… se besaron muy apasionadamente. Transcurrido este hecho, ya está, perdiste: lo empezaste a ver como hombre!!!!
Al despertar al otro día, no sabías si era que la habías pasado muy bien por la onda del lugar, si era la resaca del vino barato de cartón que habías tomado o si era Tute (tu amigo que lentamente se comenzaba a convertir en chongo) quien te había hecho sentir especial. Como el impulso le gana a la lógica decidiste mandarle un mensaje de texto a Tute para saber qué onda. Obviamente, él te dijo que estaba durmiendo, que se sentía re mal, remarcó que HABÍA TOMADO MUCHO ANOCHE y que casi ni recordaba lo que había hecho. Disimulando tu tristeza, le dijiste: “Hablamos más tarde! Si querés pasáte a tomar unos mates” y él: “AMIGA, tengo que estudiar hasta las 10 de la noche” y vos, que no dejabas de remarla: “Bueno, pero si querés podemos tomar unos mates cuando termines… o cenar, o tomar algo, o un café… o lo que quieras!” sin darte cuenta (o sin querer darte cuenta) del tono que utilizó para llamarte “amiga”.
Creyéndote todas sus excusas, empezás a tirar la hipótesis de que a Tute le pasan cosas con vos, que te mira de otra manera (sí, con vergüenza, Boluda!!!), que te dice “Te quiero, amiga” pero en realidad te quiere decir: “Te amo, no querés ser mi novia?”. En fin: delirás!!! Te gusta creer que sos VOS la que se está haciendo la boluda, cuando en realidad es ÉL quien te está fletando…
Se sabe, una vez más te enganchaste con un imposible, porque sí, somos “amigos”, pero las amigas también tenemos sentimientos y no somos de palo, mierrrrrrrrrrrrrdaaaa….!!!! O sea, flaco! Me calentaste… quizás esa noche nada más… pero por qué no te puedo llamar cada vez que no tenga un Seba, un Nico, un Ramiro o un vibrador para satisfacerme, ehhh??? O acaso estás taaaaaaaaan ocupado consiguiéndote nuevas “amigas”??
La triste realidad es que Tute, por más copado que sea, seguro que se dio cuenta de que estabas muerta o re caliente con él y decidió huir. De verdad te quiere como amiga, y si lo calentaste, no fue más que eso... Dejáte de joder, y conseguíte un chongo en serio… y si conseguís un amigo, que al menos sea un cachivache, así al otro día, la que dice “estaba borracha y no sé lo que hice” sos vos… porque amiga, ami-chonga puede ser, pero boluda, no!!!!